El último cigarro es el que más se disfruta. Es el fin de la jornada diaria, es el último pensamiento del día que, a veces, es para preparar las actividades del mañana; pero, otras tantas, es para quemar todos los problemas y despedirse de ellos en una gran nube de humo que se disipa en el aire nocturno. Tu tiempo aquí es para que lo fumes conmigo y de antemano, te lo agradesco.